Aire acondicionado uso adecuado

 

  • Temperatura del aire acondicionado

    La temperatura del aire acondicionado recomendada es  de 25-26 grados si es verano, y 19-20 grados si es invierno.
    En cualquier caso, una diferencia de temperatura con el exterior superior a 12 grados no es saludable, tanto si se trata de una casa como de la oficina.

    Cuando enciendas el aparato de aire acondicionado, no ajustes el termostato a una temperatura más baja de lo normal. Esto no hará que se enfríe la casa más rápido y podría bajar la temperatura demasiado, ocasionando un gasto innecesario y posibles resfriados.

  •  Potencia de refrigeración.

    Es importante dejarse aconsejar por un profesional cualificado sobre el tipo de equipamiento y potencia que mejor responda a tus necesidades de frío/calor, dependiendo de las características de las habitaciones a climatizar.

    El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) en su ‘Guía práctica de la energía: Consumo eficiente y responsable’, establece la siguiente tabla orientativa para elegir la potencia de refrigeración de un equipo de aire acondicionado:

    – Para refrigerar una superficie de entre 9-15 metros cuadrados, la potencia refrigerante debe ser de 1,5 kW.
    – Para una superficie de entre 15-20 metros cuadrados, la potencia debe ser de 1,8 kW.
    – Entre 20-25 metros cuadrados: 2,1 kW.
    – Entre 25-30 metros cuadrados: 2,4 kW.
    – Entre 30-35 metros cuadrados: 2,7 kW.
    – Entre 35-40 metros cuadrados: 3 kW.
    – Entre 40-50 metros cuadrados: 3,6 kW.
    – Entre 50-60 metros cuadrados: 4,2 kW.

  • Ubicacióndel aparato de aire acondicionado.

    Es importante colocar los aparatos de refrigeración de tal modo que les dé el sol lo menos posible y haya una buena circulación de aire. Si estuviera en un tejado, habría que cubrirlo con un sistema de ensombramiento.

  • Optimiza su uso.

    Siempre que tengas el aire acondicionado encendido, cierra ventanas y puertas.

    Si puedes, instala toldos, cierra las persianas y corre las cortinas. En verano ventila la casa cuando el aire de la calle sea más fresco (primeras horas de la mañana y durante la noche). Todas estas medidas te ayudarán a reducir el calentamiento de la vivienda.

  •  Mantenimiento de la instalación.

    El aparato del aire acondicionado requiere un mantenimiento regular y sus filtros deben ser limpiados al menos dos veces al año.

 

Ahorro de energía con el aire acondicionado

        AHORRO DE ENERGIA EN  CLIMATIZACION


1. Pon un toldo a tus ventanas

Para ahorrar energía instala toldos en las ventanas donde más incide el sol, cierra las persianas cuando el sol directo incida en tu ventana y corre las cortinas. ¿Qué ventajas reales tiene un toldo?

La primera y principal es la reducción de calor. Con el toldo disminuimos la radiación de energía solar térmica que incide en nuestra vivienda a través de las ventanas hasta un 80% consiguiendo un ambiente más fresco y agradable. La consecuencia inmediata es la reducción de la demanda de refrigeración evitando el consumo excesivo de climatizadores traducido directamente en un importante ahorro energético y económico. Este menor consumo de los climatizadores ayuda a que se reduzcan también las emisiones de CO2 para una menor contaminación. Por último hablaremos de la protección a la radiación solar de rayos ultravioletas, infrarrojos y a la luz visible. Estas radiaciones aceleran el envejecimiento natural de los objetos, alterando superficies y colores. Una lona de toldo de buena calidad bloquea entre el 90 y el 99% de los rayos UV, impide el paso de los infrarrojos y limita la intensidad de la luz solar visible.

2. Con sólo movimiento, sentirás alivio

Un ventilador puede ser suficiente en muchos casos para mantener un aceptable confort: el movimiento de aire produce una sensación de descenso de temperatura de entre 3 y 5°C. A su vez, su consumo de electricidad es hasta un 90% menos que el aire acondicionado. En números estamos hablando de 1,5 kWh de consumo de un aire acondicionado genérico contra los 0,060 kWh de consumo de un ventilador de techo y mirando nuestro bolsillo se traduce en 15c€/h el aire acondicionado contra 1c€/h del ventilador de techo.

3. ¿Dónde colocar el ventilador o el aire acondicionado?

Ubicar un ventilador no consiste simplemente en colocarlo en el extremo de una habitación. Colocarlo incorrectamente hará que el ventilador no refresque tu cuarto a su máximo potencial. Además la ubicación de un ventilador ayuda a deshumidificar, ya que un lugar inadecuado puede crear manchas de humedad dañando aparatos. Pero si lo colocas de manera correcta, el ventilador hará circular el aire, maximizando el refrescar el cuarto y deshumidificarlo, ayudándote a tener un máximo confort.

El mejor sitio para colocarlo es justo en el extremo opuesto de una puerta o ventana. Esto creará el flujo de aire más eficiente de un lado de la habitación al otro.

En el caso del aire acondicionado habrá que prever la colocación de las personas que habiten la habitación a climatizar. En el caso de un dormitorio no conviene colocarlo sobre la cama para impedir que de de forma directa y en habitaciones muy grandes conviene colocarlo en la mitad de la pared más larga para que la refrigeración sea uniforme. También se tendrá en cuenta colocar el aire acondicionado en la parte donde menos incide el sol de la casa. En días calurosos enciende el equipo antes de que tu casa se caliente y mantén las ventanas cerradas.

Se aconseja que la temperatura dentro de tu vivienda u oficina no supere una diferencia de 10 grados con respecto al exterior. Esto hace que la temperatura recomendada en verano sea de 24 a 26 grados.

A veces es difícil seguir estas indicaciones porque estamos acostumbrados a temperaturas más altas o bajas de las aconsejadas. Pero no debemos olvidar que los grandes saltos térmicos no nada saludables. Un truco para ajustarnos a lo recomendado es ir variando la temperatura un grado cada dos días.

4. ¿Cuál es la temperatura adecuada?

Se aconseja que la temperatura dentro de tu vivienda u oficina no supere una diferencia de 10 grados con respecto al exterior. Esto hace que la temperatura recomendada en verano sea de 24 a 26 grados.

A veces es difícil seguir estas indicaciones porque estamos acostumbrados a temperaturas más altas o bajas de las aconsejadas. Pero no debemos olvidar que los grandes saltos térmicos no nada saludables. Un truco para ajustarnos a lo recomendado es ir variando la temperatura un grado cada dos días.

Etiqueta Energética

La información en la etiqueta energética
El sistema de calificación, distingue las bombas de calor para calefacción en nueve categorías de eficiencia. La categoría con mayor eficiencia energética es A + +. La categoría G identifica a los sistemas con valores energéticos significativamente bajos. La etiqueta ErP para calderas muestra su categoría de eficiencia en una escala de la A a la G++ (a la D para las bombas de calor, y de la A a la G para los depósitos ACS). En agosto de 2019, se introducirá una escala más rigurosa se introducirá de la A +++ a la D, y de la A + a la G para los depósitos de agua caliente.